Es un poco triste tirar siempre de vídeos, pero la risa que me ha producido éste me ha dejado cansadísima, como si me hubieran pegado una paliza, y creo necesario compartirlo.
A tener en cuenta: qué pinta el pobre poeta gangoso; por qué el Peíto va con traje, se parece a Aznar (con la boca cerrada, por supuesto) y tiene un vozarrón de Constantino Romero. Y lo mejor: la paciencia ausente del Risitas.
Sólo espero que os sobren 7:05 minutos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario