Empezando por fiestas en Montmartre con una pareja super enrollada de valencianos. La cerveza, el vino y la calle hicieron que me contuviera más de lo humanamente razonable, y durante un largo periodo de tiempo (3 ó 4 minutos) creí que iba a morir por una explosión de vejiga. Lo pasé muy mal y espero no haberme lastimado de por vida los riñones.
Luego se dejaron caer por aquí unos familiares y nos lo hemos pasado super bien. Tanto que al despedirles hace un rato en la estación de Austerlitz me ha entrado un poco de penita y me hubiese subido al tren con ellos, de vuelta a casa. ¡Pero aún me queda mucho por hacer aquí!;)
Dejo una imagen resumen:
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