recién vuelta de un viajecito por Portugal con amigos, me dispongo a despotricar de un par de delincuentes que nos han tomado el pelo como primos absolutos que parecemos haber sido. Las vacaciones han estado muy bien, ha sido muy divertido y me he reído hasta la lagrimilla, pero no quiero pasar por alto estos momentos.
- Delincuente number one: Ryanair.
Seguro que si, antes de salir con 4 horas de antelación de casa, porque salíamos de Reus, que está un cacho lejos, hubiésemos leído el 5º párrafo en inglés de un mail más largo que un día sin pan que nos enviaron, habríamos visto que nos iban a dar el palo de 40 euracos por persona por no haber impreso (o imprimido, tengo mis dudas) el billete. La cara de gilipollas que se nos quedó cuando la amable (con toda la ironía del mundo) empleada nos lo dijo era de gag de Martes y Trece. Y encima, súmale el tema de que la maleta que facturamos pesa más de 15 kilos, así que o pagas el sobrepeso o te pones a repartir bienes como si del día de Reyes se tratara. Yo fui Melchor. Así que todo cómodo y práctico.
Como reza el logo de Ryanair: Fly cheaper.
- Delincuente number two: parking portugués
Para mi sorpresa, Lisboa estaba llenita de gorrillas, pero de lo más acabao que he visto, hasta una señora tamaño Galindo con tacones y cara de morirse mañana. Y lo mejor es que estaban en la zona azul! Viendo el percal, nos recomendaron que metiésemos el coche en un parking, por 8 euros todo el día. La señora del parking, muy amable también, nos confirmó que "todo el día" eran las 24 horas, y que el parking cerraba de 12 de la noche a 7 de la mañana, pero que al día siguiente podríamos recoger el coche sin problema. "Hay que ver...8 euros todo el día! En España te cuesta por lo menos 20! Qué guay, qué legales..." fueron varios de los comentarios que soltamos mientras abandonábamos nuestro vehículo en la planta -1. A las 10.30 horas del día siguiente, sábado, cuando nos disponíamos a retirar el coche y abonar 8 euros (y quizás unos centimillos más) nos encontramos una pedazo de reja en el parking. Fechado. Llamamos sorprendidos y nos dicen que el parking abre de lunes a viernes, (según el cartel de la entrada, días hábiles) que el fin de semana está cerrado, que si queremos que nos abran tenemos que esperar a que venga un tío y que por sacarlo fuera de horario tenemos que pagar 25 ebros (más los 10 del ticket, dadas las complicaciones y el retraso). Por supuesto, vino a abrir un pringao gigantesco con cara de poco espabilao: o le pagábamos o no abría, no iba a entrar en discusiones. Supongo que si no volvía a la oficina con 25 euros en el bolsillo le quitaban la gameboy.
"¿Cuánto nos quedaba de bote...?" y apoquinando.
Consejos/moraleja: lee siempre la letra pequeña, no te fíes de las empleadas de parking, ten cara de chungo para dar miedo y roba todo lo que puedas, ¡porque tarde o temprano te tocará a ti!

- Delincuente number one: Ryanair.
Seguro que si, antes de salir con 4 horas de antelación de casa, porque salíamos de Reus, que está un cacho lejos, hubiésemos leído el 5º párrafo en inglés de un mail más largo que un día sin pan que nos enviaron, habríamos visto que nos iban a dar el palo de 40 euracos por persona por no haber impreso (o imprimido, tengo mis dudas) el billete. La cara de gilipollas que se nos quedó cuando la amable (con toda la ironía del mundo) empleada nos lo dijo era de gag de Martes y Trece. Y encima, súmale el tema de que la maleta que facturamos pesa más de 15 kilos, así que o pagas el sobrepeso o te pones a repartir bienes como si del día de Reyes se tratara. Yo fui Melchor. Así que todo cómodo y práctico.
Como reza el logo de Ryanair: Fly cheaper.
- Delincuente number two: parking portugués
Para mi sorpresa, Lisboa estaba llenita de gorrillas, pero de lo más acabao que he visto, hasta una señora tamaño Galindo con tacones y cara de morirse mañana. Y lo mejor es que estaban en la zona azul! Viendo el percal, nos recomendaron que metiésemos el coche en un parking, por 8 euros todo el día. La señora del parking, muy amable también, nos confirmó que "todo el día" eran las 24 horas, y que el parking cerraba de 12 de la noche a 7 de la mañana, pero que al día siguiente podríamos recoger el coche sin problema. "Hay que ver...8 euros todo el día! En España te cuesta por lo menos 20! Qué guay, qué legales..." fueron varios de los comentarios que soltamos mientras abandonábamos nuestro vehículo en la planta -1. A las 10.30 horas del día siguiente, sábado, cuando nos disponíamos a retirar el coche y abonar 8 euros (y quizás unos centimillos más) nos encontramos una pedazo de reja en el parking. Fechado. Llamamos sorprendidos y nos dicen que el parking abre de lunes a viernes, (según el cartel de la entrada, días hábiles) que el fin de semana está cerrado, que si queremos que nos abran tenemos que esperar a que venga un tío y que por sacarlo fuera de horario tenemos que pagar 25 ebros (más los 10 del ticket, dadas las complicaciones y el retraso). Por supuesto, vino a abrir un pringao gigantesco con cara de poco espabilao: o le pagábamos o no abría, no iba a entrar en discusiones. Supongo que si no volvía a la oficina con 25 euros en el bolsillo le quitaban la gameboy.
"¿Cuánto nos quedaba de bote...?" y apoquinando.
Consejos/moraleja: lee siempre la letra pequeña, no te fíes de las empleadas de parking, ten cara de chungo para dar miedo y roba todo lo que puedas, ¡porque tarde o temprano te tocará a ti!

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