Existe por los barrios la nueva figura del butanero. Yo conocía la anterior, la del amante por excelencia de las amas de casa, pero el nuevo butanero es un energúmeno que se pasea, calle arriba calle abajo, aporreando con una barra de hierro (puede ser una llave inglesa o una ganzúa) la bombona de butano que lleva en un carrito. Señoras y señores, ¿qué es esto?. Dejando a un lado el peligro que supone darle golpes a un explosivo, me resulta sumamente molesto el "cla-clan-cla-clan" que se repite 2 o 3 veces por semana, a partir de las 9-9.30 a.m. ¿Nadie puede denunciarlo? Está su buen par de horas tocando los huevos y nadie le dice nada. Que yo sepa el butano no es un artículo que compras fruto del capricho, como un croissant de chocolate o un kilo de naranjas. Que pase usted cada 2 días anunciando su producto, caballero, no va a hacer que le pida una bombona, sobre todo teniendo en cuenta que gasto gas ciudad.
Esta mañana han picado al interfono, a eso de las 10, y la respuesta a mi ¿síi? ha sido: "¿Quiere butano?" Se está cachondeando de mí en la cara. Lo noto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario